Una Vida de Compromiso en Pinos Genil y Granada

Descubre la apasionante historia de Berta Wilhelmi (1858-1934), una mente brillante y adelantada a su tiempo. Aunque su residencia principal estaba en el Paseo del Salón de Granada, su visión empresarial y su inmensa labor filantrópica se extendieron por toda la provincia, dejando una huella imborrable en Pinos Genil.

El Blanqueo: Corazón Industrial y Agrícola

Berta dirigió la Sociedad Fabril Wilhelmi y Lemmé, convirtiendo la zona de El Blanqueo (Pinos Genil) en un referente de progreso. Bajo su mando, esta propiedad no solo albergaba una de sus principales fábricas de papel y una central eléctrica pionera, sino también una extensa explotación agraria.

Esta faceta agrícola se gestionaba bajo una filosofía social muy avanzada para la época, basada en la cordialidad entre dueños y operarios. Además, fue allí donde Berta revolucionó el sector con la introducción de la apicultura movilista, modernizando la producción de miel en toda la provincia y logrando un gran éxito en la exposición de 1888 en la Alhambra.

Innovación Pedagógica: Pinos Genil y Almuñécar

Fiel a los principios de la Institución Libre de Enseñanza, Berta creía en la educación como motor de cambio:

  • En Pinos Genil: Construyó en 1913 la Escuela Mixta y una Biblioteca Popular con 600 volúmenes. También implantó la «Sopa Escolar» para combatir la desnutrición.

Con la «Sopa Escolar», Berta Wilhelmi buscaba motivar a los padres obreros para que enviaran a sus hijos a clase en lugar de ponerlos a trabajar en el campo. Esta práctica la aplicó también en varias aulas que habilitó en Granada capital, a las que dotaba además de material escolar completo para que pudieran recibir sus lecciones sin que la pobreza fuera un obstáculo.

  • En Almuñécar: En 1892, lideró un proyecto pedagógico pionero al organizar las primeras Colonias Escolares mixtas de España. No era un proyecto médico, sino educativo: buscaba la formación física y moral de los niños a través del contacto con el mar.

La Voz del Feminismo: El aplauso de Pardo Bazán

Ese mismo año (1892), Berta marcó un hito histórico en el Congreso Pedagógico Hispano-Portugués-Americano en Madrid. Presentó su ponencia «La aptitud de la mujer para todas las profesiones», defendiendo la igualdad de derechos. La célebre Emilia Pardo Bazán felicitó públicamente a Berta, elogiando tanto el contenido como la valentía y firmeza con la que defendió sus ideas.

La Lucha por la Salud: Sanatorios de Montaña

Motivada por la pérdida de su hermano Luis, dedicó su energía a combatir la tuberculosis en entornos de aire puro:

  1. El Purche (Monachil): Creó el primer centro de curación en su finca «Las Acacias».
  2. La Alfaguara (Alfacar): Fundó el Patronato Antituberculoso y el Sanatorio de la Alfaguara, además del Dispensario del Zenete en Granada.

Un Final Humilde para una Mujer Extraordinaria

Berta falleció el 29 de julio de 1934. Fiel a sus convicciones y su amor por la sencillez, dejó instrucciones muy precisas para su despedida: fue enterrada en una zanja muy profunda, envuelta únicamente en una sábana, junto a las cenizas de su querido hermano Luis. Siguiendo su voluntad, todos los gastos que hubiese supuesto un sepelio tradicional fueron donados a los pobres. Fue el último acto de generosidad de una mujer que siempre puso a los más desfavorecidos en el centro de su labor.

¿Sabías qué?

El legado de Luis Dávila: Un pionero en el aire

Si Berta Wilhelmi revolucionó la tierra, la educación y la industria, su hijo Luis Dávila Ponce de León y Wilhelmi (1878-1925) lo hizo en el aire. Capitán de Ingenieros Militares, Luis personificó el espíritu de vanguardia de su familia, convirtiéndose en uno de los protagonistas de los primeros años de la aeronáutica en España.

Un Políglota al Servicio de la Ingeniería

Educado bajo la influencia intelectual de su madre, Luis era un hombre de una cultura vastísima. Dominaba cinco idiomas (español, alemán, francés, inglés e italiano), lo que le permitió estar al tanto de los avances técnicos más punteros que se desarrollaban en el resto de Europa.

El Padre de la Aviación en Granada

Su importancia para la provincia es histórica, ya que sin él, el mapa aeronáutico de Granada sería muy distinto:

  • El Hangar de Armilla: En 1914, dirigió personalmente el montaje del hangar en el antiguo hipódromo de Armilla. Este trabajo fue esencial para el Certamen Nacional de Aviadores, el evento que puso la semilla de lo que hoy conocemos como la Base Aérea de Armilla.
  • Piloto Total: No solo era ingeniero; era un piloto consumado con títulos en globo libre, aerostato y avión, lo que le otorgaba una visión completa de la navegación aérea.
  • Vínculo con la Fábrica: Pese a su brillante carrera militar y aeronáutica, nunca se desvinculó de sus raíces. Mantuvo siempre un contacto estrecho con Pinos Genil, apoyando a su madre en la gestión de las fábricas de papel y las propiedades familiares.

El Trágico Final de un Héroe

La pasión por el vuelo le costó la vida el 18 de abril de 1925. Luis falleció a los 47 años en un accidente de aviación, un suceso que conmocionó a la sociedad granadina de la época.

Su impacto fue tan profundo que el Estado Mayor y las autoridades decidieron renombrar el Aeródromo de Armilla como «Aeródromo de Dávila» en su honor, nombre que mantuvo oficialmente durante años como reconocimiento al hombre que «enseñó a volar» a Granada.

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